Y es que Andaira es un verdadero sol. Aunque me encantan los trabajos con abalorios que hacen muchas compañeras no me llevo muy bien con la aguja, así que hacer cualquier cosita que requiera ese instrumento, es una tortura para mi. Hago algunas bolitas forradas y punto, pero hacía tiempo que quería forrar cabuchones, en las reuniones abalóricas que se hicieron antaño en mi casa, las chicas intentaron enseñarme, pero me quedé a medias, y lo di por imposible, hasta que el otro día, me pregunté ¿por qué no intentarlo de nuevo? me había encontrado unos octógonos de Swarovski que con el meneo de las cajas de un lado para otro, estaban un poco chuchurríos y pensé que podría sacarles partido si los forraba con un cabuchón, le pregunté a Andaira y me envió un montón de archivos con cositas, además me contestó casi enseguida y me dije: después de tantas molestias que se ha tomado, tengo que hacerlo sí o sí, así que mirando por aquí y por allá, hice un cabuchón, sencillito, pero al fin puedo decir que he terminado uno. Espero que no sea el último.
Si quieren ver cosas lindas y sobre todo divertirse un rato leyendo las aventuras abalóricas de Andaira no dejen de visitar su blog. Y gracias de nuevo niña, lo dicho eres un SOL.

